La psicología positiva estudia el bienestar humano, que
se traduce en crecimiento personal, parece complejo realizar los cambios
adecuados en nuestra vida para así potenciar las competencias vitales que nos ayuden
a crecer como personas. Pero nos equivocamos ante esta afirmación, ya que lo
que necesitamos es poner en nuestra vida los distintos elementos que potencien
nuestro bienestar y que nos ayuden en un primer momento a incrementar los
niveles de satisfacción con la vida.
Además ella nos dará los primeros brotes
de felicidad en ese jardín que hemos decidido cultivar, para ello solo tenemos
que potenciar nuestra emoción positiva, siguiendo a Seligman. Esa emoción
positiva conformada por la felicidad como elemento principal, así si somos
capaces de comenzar a generar felicidad, a sentirnos en definitiva felices
estamos comenzando los pasos para forjar un buen bienestar.
