miércoles, 18 de septiembre de 2013

Satisfacción vital o Felicidad.

José Juan Rivero*
En esta sociedad cada vez más compleja y estresante, donde parece que nos acostumbramos a vivir entre las malas noticias, en un mundo donde el materialismo parece condenarnos al fracaso, bajo la falsa promesa de progreso y de bienestar mal entendido. Cuando hemos obviado que el objetivo de toda persona es la felicidad, ya que los esfuerzos económicos a nivel mundial se centran en la economía, la felicidad se  convierte hoy en una apuesta social.
El objetivo vital que se nos plantea desde nuestra infancia está vinculado al éxito, principalmente económico, poseer el mejor trabajo, que me abrirá las puertas hacia la vida prometida, respondiendo a la norma moral que nos dice: tanto tienes, tanto vales, pero no solo nos regimos así las personas, también se mide el bienestar de un país por su riqueza, respondiendo a valores como su PIB, que mide el volumen de bienes y servicios que se producen y consumen. En ambos casos se abandona como objetivo de vida la felicidad, más relacionada con otros factores internos y más estables.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Crecimiento personal: Un reto.

José Juan Rivero*
Esta semana escuchaba una entrevista radiofónica sobre el crecimiento personal, en el programa una persona se ofrecía como gurú de la felicidad, actualmente existe una tendencia a la búsqueda de la felicidad fácil, convirtiendo todo un proceso de vivencia personal, en un cúmulo de estrategias personales, sin base, que potencien nuestra vida.
Cambiar es implicarse en un proceso de crecimiento personal, para ello debemos de cuestionarnos si nuestra vida es significativa, si la hemos aprovechado. Es importante que nos encontremos a nosotros mismos, aunque ello signifique darnos de morros contra nuestra propia realidad, con nuestra propia historia, es decir, con la novela de nuestra vida.
El bienestar no se consigue solo planteándonos que tenemos que cambiar la perspectiva con respecto al significado de nuestra vida o si somos más o menos optimistas, sino que implica un esfuerzo, una actitud y una vivencia enfocada al cambio.

miércoles, 7 de agosto de 2013

3er Congreso Mundial de Psicología Positiva Los Ángeles California, Junio 2013

Desde la perspectiva de una Promotora de Bienestar.

Esta semana contamos con la colaboración en nuestra web de una gran profesional dentro del terreno del bienestar y la felicidad, que es la amiga Katerina Rojas, que nos aportará su visión del Congreso Mundial de Psicología Positiva, en los Ángeles.

El 3er Congreso Mundial de Psicología Positiva se dio cita en el Hotel Westin Bonaventure de Los Ángeles, California, entre el 27 al 30 de junio del corriente, y estar entre las mil doscientas personas de 54 países distintos que asistieron, fue toda una experiencia positiva de bienestar intelectual. Fue muy gratificante concientizar que todos los presentes en el congreso, dedicados a las diversas prácticas de la Psicología Positiva: investigación, docencia, divulgación, promoción y otros, de una manera u otra, estamos remando hacia el mismo destino: EL BIENESTAR.

Ver tan de cerca y a veces hasta poder conversar con los autores de los libros que has leído, estudiado y que han transformado tu vida, fue una experiencia inspiradora. Había tanto que ver que era una lástima tener que escoger entre un taller y otro, y todos en definitiva tenían investigaciones, ideas, proyectos y hallazgos que compartir, en ámbitos tan variados como el humor, la sexualidad como una vía hacia el bienestar, el coaching, la educación positiva; se mostraron programas de fortalezas orientados a la juventud y pensamiento positivo para todos, del propósito de la vida, la Psicología Positiva en el cine, decoración de espacios para el bienestar, romance positivo, las últimas investigaciones en neurociencias y muchísimo más. 

domingo, 30 de junio de 2013

Antifragilidad, una opción

A lo largo de la vida nos suceden acontecimientos inesperados, que se salen de lo común, que nos hacen reaccionar de manera extraordinaria, puesto que entendemos que dichos sucesos y acontecimientos responden a un patrón de aleatoriedad y de impredictibilidad. Esa misma respuesta la he obtenido cuando le he preguntado a diferentes personas qué fue lo más que les sorprendió de la crisis. Lo curioso es que dicha respuesta coincide con la anterior, es decir, su carácter inesperado. Como vemos, parece que vivimos bajo un patrón al que denominamos normalidad, ya que necesitamos percibir que las cosas se rigen bajo una falsa sensación de control de nuestra vida, lo que nos genera cierta tranquilidad y equilibrio que nos convierte en frágiles, ya que somos incapaces de responder a esas situaciones aleatorias altamente improbables. Lo realmente cierto es que, por pura probabilidad, se hace natural que nos sucedan situaciones que consideramos traumáticas a lo largo de nuestra vida. 

Cambio y crecimiento personal.

Los diferentes estudios llevados a cabo sobre la felicidad y las emociones positivas como la alegría, la gratitud, el interés, la serenidad, etcétera, realizados con niños y niñas, médicos y otros profesionales, a los que se le potenciaban las emociones positivas antes de realizar una tarea compleja, han demostrado que estas personas mejoraban su rendimiento con respecto a aquellos que no se le fomentaban dichas emociones. Los resultados en las múltiples investigaciones demuestran que la felicidad tiene un propósito evolutivo. Nos potencian y nos adaptan a las situaciones del mundo actual, mientras que las llamadas emociones negativas o de supervivencia reducen nuestro rango de éxito a la hora de enfrentarnos a los diferentes problemas que se nos presentan en la vida, paralizándonos e incluso generando en nosotros problemas de depresión y ansiedad, si nuestra capacidad de gestión emocional no es buena. Las emociones positivas generan satisfacción con la vida y felicidad, potencian nuestros pensamientos e ideas, aumentando nuestra capacidad mental y nuestro comportamiento, fomentando en nosotros la creatividad, nuestros recursos intelectuales y sociales; incluso mejorando nuestra propia salud.